Poema de Antonio Gala
extraído del libro Cuaderno de amor
Aún eres mío, porque no te tuve.
Cuándo tardan, sin ti,
las olas en pasar…
Cuando el amor comienza hay un momento
en que Dios se sorprende
de haber urdido algo tan hermoso.
Entonces, se inaugura
-entre el fulgor y el júbilo-
el mundo nuevamente
y pedir lo imposible
no es pedir demasiado
Fue a la vera del mar, a medianoche.
Supe que estaba Dios,
y que la arena y tú
y el mar y yo y la luna
éramos Dios. Y yo lo adoré.
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