
Fragmento extraído de la novela
Querelle de Brest de Jean Genet
El teniente Seblon, antes de pisar tierra por primera vez en Brest, cogió un lápiz al azar de su mesita y le sacó punta cuidadosamente. Se lo metió en el bolsillo suponiendo que quizá las paredes de pizarra serían demasiado granuladas, llevó varias pegatinas. Ya en tierra, con algún pretexto banal, abandonó a su camaradas de a bordo, entró en el primer urinario que encontró y , Después de abrirse la bragueta, vigilando los accesos cautelosamente, escribió su primer mensaje “Joven de paso por Brest busca chico guapo con polla bonita” trató sin éxito de descifrar las inscripciones obscenas. Se indignó porque un lugar tan noble fuese mancillado con grafitos de tendencia política. Volviéndose hacia su propio texto, lo leyó mentalmente, experimentando una turbación tan grande como si lo acabase de descubrir, y lo ilustró con una verga monstruosamente grande, rígida, exagerando la ingenuidad del dibujo. Luego salió con tanta naturalidad como si sólo hubiese orinado. Recorrió así la ciudad de Brest, entrando deliberadamente a cada urinario.
Querelle de Brest de Jean Genet
El teniente Seblon, antes de pisar tierra por primera vez en Brest, cogió un lápiz al azar de su mesita y le sacó punta cuidadosamente. Se lo metió en el bolsillo suponiendo que quizá las paredes de pizarra serían demasiado granuladas, llevó varias pegatinas. Ya en tierra, con algún pretexto banal, abandonó a su camaradas de a bordo, entró en el primer urinario que encontró y , Después de abrirse la bragueta, vigilando los accesos cautelosamente, escribió su primer mensaje “Joven de paso por Brest busca chico guapo con polla bonita” trató sin éxito de descifrar las inscripciones obscenas. Se indignó porque un lugar tan noble fuese mancillado con grafitos de tendencia política. Volviéndose hacia su propio texto, lo leyó mentalmente, experimentando una turbación tan grande como si lo acabase de descubrir, y lo ilustró con una verga monstruosamente grande, rígida, exagerando la ingenuidad del dibujo. Luego salió con tanta naturalidad como si sólo hubiese orinado. Recorrió así la ciudad de Brest, entrando deliberadamente a cada urinario.
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