9.11.08

UN POCO DE HISTORIA NACIONAL


Fragmento extraído de la novela
Contra natura de Álvaro Pombo


Había en aquel tiempo, además, varios impedimentos (que llamaremos franquistas, pero que no eran exclusivos) que ayudaban en parte a exaltar y en parte a emborronar los amores homosexuales de Paco Allende. Para empezar todas aquellas relaciones estaban prohibidas. Eran contra natura. Podía costar casi a cualquiera la cárcel. Causaban la expulsión de los empleos e incluso del país. La prohibición exaltaba, sin duda, el apetito amoroso. Pero era una exaltación sobrevenida que no procedía de la esencia del impulso amoroso, sino de sus circunstancias sociales. La sangre de los mártires gays de aquel entonces era la semilla rosa- que hubiese dicho Tertuliano- de los gays venideros de finales del siglo XX. En aquel momento, sin embargo, todo aquello se vivía muy localmente a la vez como impedimento y como delicia. Y esto daba lugar a un emborronamiento del asunto. Todos los homosexuales que en aquel tiempo se sentían hombres libres estaban dispuestos a dar rienda suelta a sus pasiones fuesen cuales fuesen los impedimentos. Pero a escondidas. Allende participó de los encantos de los parques, los urinarios, los cines de sesión continua, los desmontes de aquel Madrid tecnócrata del Estado de Obras. La peligrosidad daba gracia a los encuentros y justificaba su brevedad.

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