4.11.08

LOS MECANICOS DE CATERPILLAR


Fragmento extraído de la novela
Contra natura de Álvaro Pombo


Era guapito muy delgado, era muy alto a los quince, pero no pasó nunca desapercibido en el seminario menor, y eso le encantaba. La primera vez que vio un cuerpo desnudo, las pichas, las pollas, fue el de los dos mecánicos del Caterpillar. Él llegó desde atrás en silencio y, al dar la vuelta al Caterpillar, vio que se habían bajado los monos azules y se besaban y mordían y masturbaban furiosamente. Salazar observó admirado los largos rabos rojos, como pollas de caballos o perros. No le vieron y se fue. Aquella tarde se masturbó pensando en ellos dos. Se agarró su propio pene, viendo a ver si se le estiraba tanto como a los mecánicos, y el cálido semen le cosquilleó abultado, pene arriba y pene abajo, deleitándole. Este asunto se volvió un centro experimental para Salazar a los quince: lo interiorizó muy rápido, aunque también espío con gran curiosidad a los dos hombres durante los quince días que aún permanecieron por el pueblo. Iban al baile los domingos y al bar del Tabas, que también tenía el cine, donde se veían las películas de Jorge negrete y de Cantinflas. Uno era mayor que el otro. El mayor era más rechoncho y moreno, el otro más alto y rubio y tenía la piel requemada por la parte expuesta ala aire. desnudo en las tierras, resplandecía blanco y manchado de tierra y gasoil. El pelo rubio de las piernas blancas y las piernas negras del mecánico mayor ¿y si no lo vieron y disimularon? Esta idea de haber sido visto por los dos mecánicos y haber sido adrede omitido, para seguir masturbándose delante de él, le fascinó muchísimo: él era el espectador oscuro y muy joven que se asomaba al brocal de la iniciación amorosa y los dos, por respeto, hacían como que no le veían, para permitirle disfrutar a placer. Así fue como una semana después volvió a Caterpillar y anduvo mucho y sintió mucho calor porque se habían alejado mucho del pueblo, alzando los secos barbechos de castilla la Vieja, hasta que por fin los vio parados cerca de un chozo: se agazapó y les vio tumbados a la sombra del alto Caterpillar, esta vez vestidos, bebían de una bota. ¿Volverían a hacerlo esta vez? El más joven se puso a cuatro patas de pronto, y le mayor le quitó el mono y le lamió la raja del culo y se masturbó un poco y le metió la polla por el culo y los dos jadeaban.

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