24.9.08

EL ARTE DEL INSULTO


Fragmento extraído de la novela
Contra natura de Álvaro Pombo


No sabes insultar. El arte del insulto es mucho más difícil que el arte del elogio. Un insulto como ése, bujarra, no me alcanza, me resbala por encima y por debajo de mí y me cae en el vacío estéril de las palabras que no tienen referente, los dardos que no atinaron, las gracias que no nos hicieron gracia. El cuerpo desnudo cuyo encanto nadie percibió porque no había nadie. Todo tú entero, mi amor, estás siempre un poco a punto de caerte por ahí, de resbalar, no atinando. Eres muy guapo, pero no atinas bien. Es como si no tuviese el don de existir, como si existieras pero carecieras de la suficiente duración para ser percibido por el ojo humano. ¿No te parece, que nuestro bello Adonis carece de garra?

Casi me alegro de que mis insultos resbalen por encima de ti y no me alcancen. Me alegro mucho de que así sea. Porque en cambio, los tuyos, tus insultos, sí me alcanzan y me hacen mucho daño. Esos insultos- broma tuyos, como llamarme chapero, me duelen porque son verdad en parte. Es verdad que soy casi un chapero. Soy un chapero. Lo he sido. Puedo volver a serlo. No me gustó mucho, pero pagaban muy bien. Me dejé dar por culo, ¿por qué no? Así que tu insulto no cae en el vacío, me pringa, me cae encima como un bote de pintura, pero mira, es por lo menos eficaz. Me hace el daño que tú querías que me hiciera.

No hay comentarios: