Fragmento extraído de la novelaContra natura de Álvaro Pombo
Se habían metido ya por detrás de los bojes. Les habían arañado al pasar los recios aligustres castellano-manchegos. Entraban por donde entonces, en aquel entonces, en el Retiro se follaba a oscuras. Los macizos redondeados, con sus huecoramas, eran cámaras que El Bosco hubiera con gusto dibujado. Allí los mariquitas blancos se bajaban los pantalones y los calzoncillos Abanderado, y se la meneaban, melancólicamente, furiosamente, velozmente. Tenía que ser todo veloz, por los grises, que andaban al rececho. ahí se sentaron en un banco, viéndolos pasar, a sus iguales, unos con otros, amartelados, ensimismados, erotizados por las sombras y los juegos seminales que les recorrían, glándula pineal arriba y abajo, a todos ellos, los azorados. Bujarroncitos de entonces en busca del eterno retorno de los mismos. Pues bien, se sentaron en un banco que quedaba inclinado en cuesta, de tal manera que casi no se les veía, salvo al venírseles encima los paseantes (…)
- No soy masoquista no disfruto con la humillación que tú pareces considerar necesaria, ese trámite.¿ tienes que someter…? ¿Crees en serio que es necesario a cualquiera que te ame, uno cualquiera que sólo desee tal vez únicamente acariciarte o besarte, o chupártela, tienes que humillarle y maltratarle así? ¿Sabes Salazar? Creo que sí, creo que te excita sólo eso: ver cómo nos retorcemos delante de ti y te suplicamos. Entonces cuando hemos perdido toda la dignidad, tú te ofreces por lo barato como un artículo de segunda mano, te vuelves inmediato, te vuelves accesible ¡ábreme la bragueta, mírame la polla! Nos dices. Si por casualidad hiciéramos lo que nos pides, y de verdad sabes que yo deseaba muchísimo esta noche hacerlo, entonces ¿Qué? Supongamos que esta noche, hace un rato yo hubiese hecho lo que deseabas hacer, lo que tú por fin me ofrecías casi gratis: mamártela. Deseaba con toda mi alma tragarme tu semen cálido, sentir tu verga tiesa, sentir cómo el semen te subía a borbotones, bebérmelo, sentir en la lengua el sabor salado de tu semen blanco y joven.(…) yo lo deseaba. Hasta aquí lo tengo todo claro pero aquí me pierdo ¿Me deseas tú también a mí? ¿He logrado por fin excitarte, hacer queme desees?
- Vámonos, Paco, ahí atrás, y nos lo hacemos. ¿Tú descapullas bien? ¿Sabes que a mí me operaron de fimosis? me quedó una polla muy bien hecha, me dijo el médico. Anduve un mes con la verga vendada, en carne viva, quieres verla? Ahora está bonita, Vámonos, Paco, vámonos ahí detrás. Haz lo que deseas hacer conmigo, siempre has deseado conmigo lo que yo ahora te ofrezco hacer conmigo. Haz conmigo ahora los que siempre has deseado hacer conmigo, tócame aquí mismo, ahora nadie nos ve, estoy muy excitado por mis propias palabras excitantes. Déjame que te toque yo, por una vez en la vida voy a tocarte y no al contrario, deberías sentirte maravillado y honrado, como si te la mamara Jesucristo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario