Fragmento extraído de la novela
Contra natura de Álvaro Pombo
Te interesará saber quizá, mi viejo Allende, que en mi conciencia , como en la de Jean Genet o en la de Sastre, la homosexualidad, su teoría y sobre todo su práctica, conecta ontológicamente con la marginación y con la soledad y con la muerte y con las cárceles. Ontológicamente significa ab ovo. Significa antes y después de toda aceptación jurídica o política o social. Nadie nos librará de nuestra esencial conexión con la marginación, con el fracaso y con la muerte. La mayor parte de la gracia que aún tenemos los maricas, antes que la trivialidad y la normalización nos convierta en simples consumidores pancistas españoles, mariquitas per cápita que contribuyen con normalidad e incluso con un muy buen balance anual a los gastos de la hacienda pública; antes y después de toda babosa voluntad de normalización e identidad con los comemierdas que siempre hemos envidiado y odiado, nuestra conexión más pura es con el fracaso, con la marginación y con la muerte. Hasta tal punto que yo me vi obligado de muy joven, aún en el seminario, a rechazarlo en bloque a todo aquello, porque lo que yo quería ser y me había propuesto ser era justo todo lo contrario: no quise ser ni un solitario ni un marginado sino un hombre del centro, integrado, perfectamente identificable como personaje influyente de mi comunidad y lo fui. ¿y entonces ¿qué fue lo que pasó? Lo que pasó fue que me jubilé y estaba en paz y a través de tu Durán se me metió la peste en casa. Lo que nunca había creído que yo desearía: la pareja la familiaridad gay perpetua, lo gay normalizado se me metió en casa con tu Durán con tu comemierda.
Contra natura de Álvaro Pombo
Te interesará saber quizá, mi viejo Allende, que en mi conciencia , como en la de Jean Genet o en la de Sastre, la homosexualidad, su teoría y sobre todo su práctica, conecta ontológicamente con la marginación y con la soledad y con la muerte y con las cárceles. Ontológicamente significa ab ovo. Significa antes y después de toda aceptación jurídica o política o social. Nadie nos librará de nuestra esencial conexión con la marginación, con el fracaso y con la muerte. La mayor parte de la gracia que aún tenemos los maricas, antes que la trivialidad y la normalización nos convierta en simples consumidores pancistas españoles, mariquitas per cápita que contribuyen con normalidad e incluso con un muy buen balance anual a los gastos de la hacienda pública; antes y después de toda babosa voluntad de normalización e identidad con los comemierdas que siempre hemos envidiado y odiado, nuestra conexión más pura es con el fracaso, con la marginación y con la muerte. Hasta tal punto que yo me vi obligado de muy joven, aún en el seminario, a rechazarlo en bloque a todo aquello, porque lo que yo quería ser y me había propuesto ser era justo todo lo contrario: no quise ser ni un solitario ni un marginado sino un hombre del centro, integrado, perfectamente identificable como personaje influyente de mi comunidad y lo fui. ¿y entonces ¿qué fue lo que pasó? Lo que pasó fue que me jubilé y estaba en paz y a través de tu Durán se me metió la peste en casa. Lo que nunca había creído que yo desearía: la pareja la familiaridad gay perpetua, lo gay normalizado se me metió en casa con tu Durán con tu comemierda.
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